En la actualidad, el vehículo con tracción eléctrica o vehículo eléctrico aparece como uno de los puntos clave para un desarrollo sostenible de los entornos urbanos porque puede ofrecer una serie de soluciones a las consecuencias generadas por la utilización masiva de vehículos con motor de explosión en estos espacios:
Energía siempre disponible
Las baterías permiten disponer de energía en cualquier momento, independientemente de cuándo se genera. Esta propiedad resulta altamente valiosa para las energías renovables que dependen fuertemente de factores ambientales como la luz solar y el viento. Unos paneles fotovoltaicos o unos molinos eólicos generan energía en el momento en el que las fuentes naturales están disponibles y, es en ese tiempo, cuando alimentan los diferentes servicios conectados a la red. Sin embargo, cuando no hay luz solar o cuando el viento se para, los servicios pueden quedar desatendidos. Y, por otro lado, puede ocurrir que la generación, en un momento determinado, sea superior a la necesidad concreta del momento y sobre energía.
Las baterías sirven para equilibrar las diferencias existentes entre la oferta y la demanda tanto en cuanto al momento en que se solicitan como en cuanto al coste asociado a la energía suministrada en un momento determinado. Las baterías pueden almacenar un exceso de generación cuando no se necesita y suministrarlo a la red en el momento de mayor demanda, aunque el sistema de generación se encuentre en las condiciones operativas más adversas.
Ajustes de potencia
Existen multitud de situaciones que provocan una fluctuación importante de las necesidades de potencia del sistema eléctrico en un momento puntual. En la Figura 1 se presentan las situaciones más habituales en este tipo de servicios.

Estabilidad de la red
La energía almacenada en baterías se suministra con unos valores de voltaje y potencia perfectamente controlables. Uno de los principales quebraderos de cabeza de cualquier empresa destinada al suministro energético consiste en ser capaces de ofrecer a los clientes un producto con unos valores constantes de calidad.
Con el suministro directo desde las fuentes generadoras, existe tal casuística que resulta tremendamente difícil, por no decir imposible, garantizar unos valores de voltaje y frecuencia estables a lo largo de un período de tiempo necesario para la firma de un contrato a medio o largo plazo. Las baterías garantizan ese suministro dentro de los parámetros requeridos por el cliente. Una batería se puede dimensionar de acuerdo a unas necesidades específicas y es el instrumento ideal que permite al cliente y al suministrador fijar unas condiciones comerciales estables y claramente definidas.
Mientras tanto, el vehículo eléctrico y las estrategias de implantación del mismo, no deben estar ausentes de la evolución de esta serie de desarrollos en el sector energético. Por ello, los trabajos que se están llevando a cabo en el campo de las baterías electroquímicas juegan un papel fundamental para la consecución de soluciones eficientes. Y, dentro de estas soluciones eficientes, se están barajando diversas posibilidades que, en algún momento, deberán ser puestas en común para establecer una especificación o definición clara sobre los requerimientos que se demanden de las baterías para este tipo de aplicaciones. Algunos ejemplos de requerimientos ligados a los desarrollos de algunas tecnologías de baterías son los siguientes:
- Altos valores de prestaciones: densidad energética, alta potencia, larga duración en ciclos de carga y descarga, funcionamiento a temperaturas extremas, recarga rápida, bajo precio, etc.
- Capacidad de comunicación con el sistema: baterías capaces de informar sobre su estado y situación para recibir las oportunas instrucciones desde una unidad gestora inteligente sobre qué deben hacer en cada momento y cómo hacerlo.
- Sistemas de baterías capaces de combinar diferentes fuentes de generación vinculadas a un solo sistema de almacenamiento, con múltiples salidas para diversas aplicaciones con demanda energética al mismo tiempo.
- Sistemas de almacenamiento energético vinculados financieramente a la vida del sistema global para una mejor gestión y aprovechamiento económico del almacenamiento de energía.
- Baterías, dentro de los vehículos eléctricos, capaces de actuar como suministradores eléctricos a otros servicios comunitarios en períodos de deficiencias de la red habitual de los mismos. Ya que se tienen varios vehículos en una comunidad, si no se usan en un momento determinado, la energía almacenada en los mismos puede emplearse en otras tareas.
- Capaces de actuar como elementos fundamentales de un sistema residencial complejo habilitado para la gestión global de la entrada y el consumo de energía necesaria para los servicios existentes.
Bajo estos parámetros de funcionamiento y gestión, parece claro que una de las primeras aplicaciones de las baterías como sistemas de almacenamiento energético en entorno urbano será en aquellos casos donde se disponga de una flota de vehículos que funcionen bajo unos estándares de eficiencia energética conectados a otros servicios estacionarios o de tracción, con el objetivo puesto en el ahorro energético, la conservación y respeto por el medioambiente y la reducción de la factura de la energía.
Autor:
Joaquín Chacón, Director General de Saft Baterías