Como medio de medición se utiliza una señal luminosa. La influencia ejercida por el rayo sobre dicha señal permite determinar el tipo e intensidad del mismo.
Esta información le permite al usuario planificar de forma óptima las operaciones de control y mantenimiento. Esto es especialmente útil en sistemas situados en lugares expuestos, por ejemplo, en plantas de energía eólica o fotovoltaica, torres de telecomunicaciones, instalaciones ferroviarias, industria de proceso y tratamiento de aguas y tendidos de distribución eléctrica.
El sistema consta de una unidad de evaluación con un máximo de tres sensores. Los sensores están instalados en derivaciones que conducen la corriente de los rayos, y los conductores ópticos conectan los sensores a la unidad de evaluación. La comunicación con los sistemas de mando y gestión existentes tiene lugar a través de una interfaz Ethernet. La interfaz web integrada permite en todo momento el acceso a los datos importantes de todos los sistemas supervisados a través de la red del sistema.
