En el marco del proyecto se han validado las diferentes soluciones de recubrimientos y de sensorización en condiciones reales en el Marine Corrosion Test Site “El Bocal”, un Laboratorio Marino en mar abierto ubicado en la costa de Cantabria cerca de Santander, y en el puerto de Mutriku (Gipuzkoa).

Sensor de electrodos para monitorización
Se ha trabajado en el desarrollado de un sensor capaz de conocer y medir in situ fielmente el estado real del recubrimiento en un sistema en el que el mantenimiento supone un esfuerzo y coste altísimos.
 
“Hemos fabricado un sensor formado por dos peines de electrodos interdigitados capaz de integrarse en el mismo recubrimiento, dentro del propio esquema de pinturas del aerogenerador, gracias a sus reducidas dimensiones y bajo coste, proporcionando una fuente fiable de información de primera mano sobre el estado de la capa protectora de estas estructuras offshore”, afirma Raquel Bayón, directora de la Unidad de Tribología de Tekniker.

En el caso de los sensores de monitorización, la iniciativa AVANSURF ha confirmado la efectividad de la técnica para ser utilizada en operaciones de monitorización y predicción de degradación de recubrimientos orgánicos en aplicaciones offshore, para poder realizar, minimizar, optimizar y programar operaciones de mantenimiento.

“Esta tecnología necesita aún de maduración desde el punto de vista del diseño de los sensores y de la interpretación de resultados, para poder correlacionarlos de forma precisa con el estado de degradación de distintos sistemas de recubrimiento”, concluye Bayón.

AVANSURF es un proyecto finalizado en 2021, que ha contado con un presupuesto de 5 millones de euros y ha estado enmarcado en el programa CIEN del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) del Ministerio de Ciencia e Innovación del Gobierno de España.