Su encapsulado cerámico facilita que esos sensores FBG sean anexados a componentes eléctricos, como interruptores y transformadores, por citar algunos ejemplos.
Con formato compacto y ligero, estos modelos libres de moho y resistentes a altas temperaturas se suministran en dos versiones: T-09 (simple) y T-10 (dúplex). Ambas variantes ofrecen precisión, rapidez de respuesta y facilidad de inclusión en las instalaciones a medir.
La detección por fibra óptica, que emplea señal y fibras ópticas en lugar de electricidad y cobre, aporta mejoras en seguridad, mayor distancia de transmisión e inmunidad al ruido electromagnético.
Los sensores T-09 y T-10 se caracterizan por su resolución de temperatura de 0,1 °C, una precisión de 1 °C y un rango de -20 a +120 °C. La longitud de onda central FGB se sitúa en 1510 – 1590 nm y el conector puede ser FC/APC o bajo demanda, pudiendo montarse sobre cable de alta tensión.
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