La consultora prevé además que el mercado mundial de BESS de ion-litio alcance un valor de 135.000 millones de dólares en 2037, impulsado, entre otros factores, por una mayor integración de fuentes de energía renovable en las redes eléctricas y por nueva demanda asociada a la expansión de los centros de datos. 

Los BESS ganan peso dentro de la demanda de baterías
Las baterías de ion-litio continúan siendo la tecnología dominante en el mercado BESS estacionario, según IDTechEx, que atribuye esta posición a su disponibilidad, coste y evolución de prestaciones.
Aunque los vehículos eléctricos siguen concentrando la mayor parte de la demanda mundial de baterías de ion-litio, su participación pasó del 84 % en 2023 al 78 % en 2025. En el mismo periodo, la cuota correspondiente a aplicaciones BESS aumentó del 10 % al 19 %. 
IDTechEx relaciona este cambio tanto con la evolución del mercado del vehículo eléctrico como con un crecimiento más rápido de la demanda de almacenamiento estacionario, a medida que las redes incorporan mayores cantidades de generación renovable y requieren recursos adicionales de flexibilidad.

China concentró el 58 % de los despliegues en 2025
China representó el 58 % de los despliegues mundiales de BESS de ion-litio en 2025, mientras que Estados Unidos concentró otro 18 %.
Al mismo tiempo, mercados que anteriormente tenían una presencia menor han entrado entre los diez principales países por capacidad desplegada. El informe cita específicamente los casos de Arabia Saudí y Chile. 
Entre los mecanismos que están facilitando nuevos proyectos, IDTechEx identifica sistemas de contratación, financiación y apoyo a los ingresos. El texto menciona el Capacity Investment Scheme (CIS) de Australia, los Long-Term Energy Service Agreements (LTESA) de Nueva Gales del Sur, el mecanismo MACSE de Italia, licitaciones respaldadas por Estados de Oriente Medio y el modelo cap-and-floor británico para almacenamiento de larga duración. 

Las conexiones a la red aparecen como un cuello de botella
El crecimiento del mercado también afronta limitaciones. IDTechEx señala las colas para obtener conexión a la red como uno de los principales cuellos de botella para nuevos proyectos.
Esta situación puede provocar retrasos y la cancelación de algunos desarrollos. Al mismo tiempo, la mayor competencia entre desarrolladores está elevando las barreras para nuevos participantes en proyectos de almacenamiento a escala de red. 

Precios de las baterías y cambios regulatorios
Otro factor de incertidumbre procede de los precios de las materias primas y de las políticas comerciales.
El documento señala que la reducción y posterior eliminación por parte de China de la devolución del IVA a la exportación de baterías podría repercutir sobre los precios futuros de las celdas y de los sistemas BESS.
IDTechEx también relaciona este proceso, junto con otros factores, con el aumento del precio del carbonato de litio registrado a comienzos de 2026. Si estos niveles se mantuvieran, podrían ejercer presión al alza sobre los precios de las celdas y sistemas BESS y afectar a la rentabilidad de determinados proyectos. 

Sistemas BESS en contenedor de 6,5 MWh o más
En el ámbito tecnológico, los fabricantes están introduciendo sistemas BESS en contenedor que utilizan celdas de mayor capacidad. Esta evolución está aumentando el número de soluciones con una capacidad de 6,5 MWh o superior.
El empleo de celdas de mayor capacidad puede aumentar la densidad energética a nivel de sistema al reducir el número de celdas, interconexiones y carcasas necesarias por MWh almacenado. También puede disminuir el número de unidades BESS necesarias para alcanzar una determinada capacidad en una instalación. 
Sin embargo, el aumento de capacidad y densidad introduce nuevos requisitos de gestión térmica y puede generar restricciones relacionadas con el peso durante el transporte, factores que están condicionando el diseño de estos sistemas. 

LFP, sodio, baterías de flujo y almacenamiento de larga duración
El informe Batteries for Stationary Energy Storage 2027-2037 analiza también la evolución tecnológica de los sistemas de almacenamiento, incluyendo baterías de ion-litio —con químicas LFP y NMC—, ion-sodio, baterías de flujo redox, metal-aire, plomo-ácido y almacenamiento térmico.
El estudio aborda asimismo el almacenamiento de larga duración (LDES), costes de los diferentes componentes de los BESS, sistemas de conversión de potencia, BMS y EMS, así como estrategias de seguridad y gestión térmica mediante refrigeración por aire, líquido o inmersión