Minimizar costes y maximizar la autonomía, mediante mejoras en la densidad energética, son las principales prioridades para los desarrolladores de baterías en múltiples sectores, aunque la forma de alcanzar estos objetivos cambiará a medida que se introduzcan nuevas químicas de celdas e innovaciones en materiales.
Existen oportunidades en todo el ámbito de los materiales para packs y celdas de baterías de vehículos eléctricos. Los principales focos están en los materiales de cátodo y ánodo, aunque la reducción de peso de los materiales de la carcasa del pack también es un área de creciente interés. El nuevo informe de mercado de IDTechEx, titulado Materials for Electric Vehicle Battery Cells and Packs 2026-2036: Technologies, Markets, Forecasts, detalla estas tendencias y prevé que la demanda total de materiales alcance los 22,2 millones de toneladas en 2036.
Panorama de los mercados de aplicación
El mercado de vehículos eléctricos está dominado por los turismos eléctricos de batería (BEV). No obstante, existen oportunidades significativas en otros segmentos como autobuses, camiones, vehículos comerciales ligeros y microvehículos eléctricos. Se espera una diferenciación en los materiales de celdas y packs según el tipo de vehículo y sus necesidades específicas, como densidad de potencia, densidad energética, vida útil y coste.
El mercado global se divide principalmente en tres regiones: China, Europa y Norteamérica. Actualmente, China lidera el mercado, con más del 50% de las ventas de coches nuevos en 2024 correspondientes a vehículos eléctricos. Sin embargo, se prevé que Europa y Norteamérica reduzcan la brecha durante el periodo analizado. Las tendencias químicas también varían por región. Por ejemplo, la química LFP predomina en China por su menor coste, mientras que NMC y NCA son más comunes en Europa y Norteamérica debido a su mayor rendimiento. No obstante, se espera que la LFP gane cuota en Europa y Norteamérica a corto y medio plazo.
Materiales de las celdas
Los materiales de las celdas representan más del 70% de la demanda total de materiales en los packs de baterías para vehículos eléctricos. Esta demanda depende en gran medida de las tendencias químicas, especialmente en ánodos y cátodos. IDTechEx prevé un desplazamiento general hacia la química LFP frente a NMC durante el periodo analizado, debido a su menor coste por kWh. A su vez, dentro de las baterías NMC —especialmente utilizadas en aplicaciones de alta potencia y vehículos de lujo— aumentará el contenido de níquel, impulsado por la necesidad de mayor rendimiento, mayor densidad energética y el encarecimiento del cobalto.
En el lado del ánodo, el crecimiento del silicio se corresponderá con una desaceleración del grafito. Este aumento está relacionado con una mayor proporción de silicio en ánodos con aditivos de silicio y con la comercialización de ánodos de silicio medio (20–40% en peso) y alto (80–90%) para aplicaciones de alto rendimiento hacia el final del periodo de previsión.
Los precios de las materias primas suelen ser volátiles. Por ejemplo, la subida del precio del litio en 2022 y 2023 incrementó significativamente el coste de las baterías debido a un desajuste temporal entre oferta y demanda. Los precios del cobalto también muestran gran volatilidad y registraron fuertes aumentos en 2025, lo que podría acelerar la adopción de NMC con mayor contenido de níquel.
Materiales del pack
En el caso del pack de baterías, la tendencia general apunta a reducir la demanda de materiales para aumentar la densidad energética del conjunto. Esto incluye la posible reducción de peso de componentes clave como la carcasa del pack. El aluminio y el acero siguen siendo las tecnologías predominantes para las carcasas, aunque materiales compuestos como el polímero reforzado con fibra de vidrio (GFRP) y el polímero reforzado con fibra de carbono (CFRP) comienzan a ganar adopción debido a su menor peso.
Autor: Daniel Parr Technology Analyst
