En concreto, este tejido, denominado TEXILUM, servirá como protector de cristales en los ámbitos de la arquitectura y el interiorismo y mejorará la gestión energética mediante la regulación inteligente de la luz y de la temperatura.
Además, el nuevo producto también tendrá otras aplicaciones en campos como el de la agricultura, donde puede mejorar la producción en invernaderos. El sistema TEXILUM supondrá un avance en su ámbito ya que ocupa un espacio mínimo, es más ligero y se adapta mejor a superficies complejas.
La iniciativa permitirá desarrollar un elemento estructural híbrido que debe permitir la integración de elementos funcionales pasivos como cintas con diferentes grados de opacidad, pero también abre la puerta a la utilización de elementos funcionales activos de electrónica impresa.
TEXILUM se centrará en la búsqueda de la eficiencia de tejidos y materiales como las estructuras de tejido de punto de urdimbre y de tejido de calada. En este sentido, el proyecto prevé diseñar y fabricar mecanismos y dispositivos técnicos a incorporar en la máquina textil para adaptarla al nuevo proceso productivo. La patente del producto está prevista durante 2017.

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