Por su parte, la LMFP representa un punto intermedio entre ambas y se espera su despliegue en los próximos años.
Detrás de cada química de celda existe un perfil específico de demanda de materiales, incluyendo materiales de cátodo como níquel, manganeso, cobalto, hierro y fosfato, así como materiales de ánodo como grafito y silicio. El nuevo informe de IDTechEx titulado “Materials for Electric Vehicle Battery Cells and Packs 2026-2036: Technologies, Markets, Forecasts” analiza estos materiales fundamentales y prevé que el mercado global alcance los 154.000 millones de dólares en 2036.
Panorama de las químicas de celdas
El término baterías de iones de litio engloba diversas químicas, como LCO para electrónica de consumo o LTO para aplicaciones de alta potencia. Sin embargo, en vehículos eléctricos predominan las químicas basadas en níquel (como NMC y NCA) y LFP.
La LFP domina en China y está ganando cuota en Europa y Norteamérica gracias a su menor coste por kWh. Aunque su densidad energética es inferior, la optimización del diseño del vehículo permite alcanzar autonomías suficientes.
Las químicas basadas en níquel ofrecen mayor densidad energética, aunque a un coste más elevado, siendo ideales para vehículos premium. La NMC ha sido dominante en Occidente, aunque está perdiendo cuota frente a LFP. Existe además una tendencia hacia mayores contenidos de níquel (como NMC 811) para mejorar el rendimiento y reducir el uso de cobalto.
Volatilidad en los materiales de baterías
Materiales críticos como el litio, níquel y cobalto presentan una oferta limitada y largos tiempos de extracción, lo que genera alta volatilidad en precios.
El litio experimentó un fuerte aumento en 2022-2023, alcanzando los 80.000 dólares por tonelada, frente a los 13.000 en 2025. En 2026, los precios vuelven a subir debido a la alta demanda y el cierre de minas en China.
El cobalto también ha mostrado volatilidad, especialmente tras restricciones de exportación en la República Democrática del Congo, principal proveedor mundial. Esta inestabilidad impacta directamente en los costes de las baterías, siendo especialmente sensibles al precio del litio.
Costes de materiales: NMC vs LFP
Según IDTechEx, en 2025 los costes de materiales alcanzaron mínimos históricos:
LFP: 34 $/kWh
NMC 811: 39 $/kWh
Aunque LFP sigue siendo más económica, la diferencia se ha reducido. Cabe destacar que estos valores no incluyen costes de procesamiento ni ensamblaje, que son factores clave en el coste final.
Tendencias futuras en materiales
El desarrollo de nuevas tecnologías de baterías cambiará significativamente la demanda de materiales:
Ánodos de silicio: ya presentes en vehículos de Tesla, aumentarán la densidad energética y podrían sustituir progresivamente al grafito.
Estado sólido: uso de electrolitos sólidos para mejorar rendimiento, aunque con desafíos de escalabilidad.
Nuevos cátodos: químicas como LMFP, LMO o LNMO reducirán la dependencia del cobalto.
Litio metálico: ofrece alta densidad energética, pero con problemas de degradación.
Litio-azufre: potencial alto en energía específica, aunque con adopción limitada en automoción.
Perspectivas del mercado
El mercado de materiales para baterías de iones de litio es diverso y está en pleno crecimiento. Se espera que la demanda de materiales para vehículos eléctricos supere los 17,9 millones de toneladas en 2036, impulsada por la electrificación global.
Autor: Daniel Parr, Technology Analyst en IDtech
