Conceptos Fundamentales La carga eléctrica es una propiedad de la materia que da lugar a interacciones electromagnéticas. Se clasifica en positiva y negativa, donde los protones poseen carga positiva y los electrones carga negativa. La unidad de medida en el Sistema Internacional es el culombio (C). Un electrón tiene una carga elemental de aproximadamente -1.602 × 10⁻¹⁹ C.
Las cargas eléctricas obedecen la ley de conservación de la carga y se rigen por la Ley de Coulomb, que establece que la fuerza entre dos cargas puntuales es directamente proporcional al producto de sus magnitudes e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia que las separa:

donde es la constante de Coulomb (8.99 × 10⁹ N·m²/C²), y son las cargas, y es la distancia entre ellas.
Comportamiento de las Cargas en los Materiales Dependiendo de su capacidad para permitir el movimiento de cargas, los materiales se clasifican en:
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Conductores: Facilitan el movimiento de cargas (ejemplo: metales como cobre y aluminio).
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Aislantes: Restringen el movimiento de cargas (ejemplo: vidrio, plástico).
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Semiconductores: Poseen una conductividad intermedia y pueden ser controlados mediante dopaje (ejemplo: silicio y germanio).
Aplicaciones en Ingeniería El estudio y control de las cargas eléctricas son esenciales en múltiples áreas de la ingeniería:
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Circuitos Eléctricos y Electrónicos: La manipulación de cargas permite la construcción de circuitos y dispositivos electrónicos.
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Electrostática: Se utiliza en aplicaciones como la impresión láser y la pintura electrostática.
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Electromagnetismo: Permite el diseño de motores eléctricos, generadores y transformadores.
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Dispositivos Semiconductores: La tecnología de transistores y microchips depende del control preciso de cargas en materiales semiconductores.
