La gestión térmica eficaz es una prioridad para los fabricantes de vehículos eléctricos y sus socios en la cadena de suministro. Seleccionar el material de interfaz térmica (TIM) óptimo para la unidad de control electrónico (ECU) de la batería es fundamental, ya que los paquetes de baterías de los vehículos eléctricos generan altos niveles de calor y su rendimiento está relacionado de forma directa con las temperaturas internas.
La limpieza en el proceso de montaje es otro factor fundamental en la fabricación de automóviles, donde los robots son cada vez más frecuentes, ya que evitan que los operarios tengan que tocar los componentes e introducir por error objetos extraños. Por tanto, los criterios de selección de cualquier solución de almohadillas térmicas deben incluir tanto el rendimiento como la compatibilidad con la automatización para evitar errores en este proceso esencial.
