La plataforma establece requisitos comunes de hardware, firmware y entorno de ejecución, con el objetivo de que las aplicaciones puedan desarrollarse una vez y utilizarse en distintos dispositivos compatibles, sin imponer una microarquitectura específica. Con esta iniciativa, Quintauris busca reducir la fragmentación del ecosistema RISC-V y facilitar su adopción en aplicaciones industriales y de automoción que requieren comportamiento determinista, seguridad y estabilidad del software.
Una arquitectura común para microcontroladores RISC-V
La flexibilidad de RISC-V ha favorecido su expansión en sistemas embebidos, pero también ha generado diferencias entre implementaciones en aspectos como la gestión de interrupciones, los modelos de memoria y la compatibilidad con sistemas operativos en tiempo real (RTOS). EM-Altair aborda estas diferencias mediante la definición de un entorno de ejecución común que incluye el perfil de instrucciones, la arquitectura de privilegios, los servicios de arranque y ejecución y los mecanismos de seguridad. La plataforma se basa en las especificaciones ratificadas por RISC-V International y añade requisitos específicos para garantizar la interoperabilidad práctica entre dispositivos.
Basada en RV32IM y preparada para aplicaciones de tiempo real
EM-Altair utiliza como base la arquitectura RV32IM, con un conjunto delimitado de extensiones obligatorias y opcionales. Esta configuración proporciona a los desarrolladores un objetivo estable para aspectos como las interrupciones, las operaciones atómicas, los registros de control y estado (CSR) y el orden de acceso a memoria. La plataforma también define una arquitectura de interrupciones de alto rendimiento y comportamiento acotado, orientada a aplicaciones con requisitos estrictos de tiempo real.
En materia de aislamiento, incorpora mecanismos basados en Physical Memory Protection (PMP) para separar código de confianza y no confiable mediante el modo Machine y, opcionalmente, el modo User.
Seguridad funcional para automoción e industria
La plataforma está diseñada para alinearse con prácticas de seguridad funcional equivalentes a ASIL-B e incluye mecanismos de apoyo a la integridad del firmware y la protección de los dispositivos. Entre sus aplicaciones previstas se encuentran los sistemas electrónicos de carrocería, controladores zonales, unidades de infoentretenimiento y gestión energética de vehículos eléctricos. También está orientada a sistemas de control industrial, nodos de sensores IoT y dispositivos portátiles.
El objetivo es proporcionar una base común que facilite el desarrollo de software reutilizable en equipos con diferentes implementaciones de silicio.
Validación y certificación mediante QNTAF
EM-Altair se complementa con QNTAF, el marco de validación y certificación desarrollado por Quintauris. Esta herramienta permite ejecutar pruebas de rendimiento, conformidad y seguridad funcional sobre diferentes entornos, incluidos sistemas en la nube, simuladores y plataformas FPGA. QNTAF también facilita la integración de las pruebas en procesos CI/CD y la generación de documentación trazable para apoyar los procedimientos de certificación.
Según Angel Berrio, Chief Product Officer de Quintauris, EM-Altair proporciona una base estable que permite a los fabricantes diferenciar sus implementaciones de hardware mientras los equipos de software trabajan sobre un entorno común.
