Estas cifras ponen de manifiesto el potencial de tecnologías como la electrónica impresa para mejorar la sostenibilidad de la industria, aunque su adopción a gran escala todavía debe superar importantes desafíos técnicos y económicos. El análisis forma parte del informe Sustainable Electronics and Semiconductor Manufacturing 2027-2037: Markets, Technologies, Forecasts, que examina las oportunidades para reducir el impacto ambiental de la fabricación electrónica y de semiconductores.
Fabricación aditiva frente a fabricación sustractiva de circuitos electrónicos
La fabricación convencional de placas de circuito impreso (PCB) utiliza principalmente procesos sustractivos, en los que se elimina material para obtener los patrones conductores necesarios. Durante la metalización, por ejemplo, se parte de laminados recubiertos de cobre y se emplean productos químicos para retirar las zonas que no forman parte del circuito. Este procedimiento requiere materiales como fotorresistencias y agentes de ataque químico, además de cantidades importantes de agua para las operaciones de aclarado. Entre los productos utilizados se encuentran soluciones de cloruro férrico, cloruro cúprico y compuestos amoniacales. Como consecuencia, se generan residuos químicos que deben tratarse adecuadamente.
La fabricación aditiva, en cambio, permite depositar materiales conductores únicamente en las zonas donde se necesitan. Este enfoque puede reducir el desperdicio de materias primas y simplificar determinadas etapas del proceso de producción.
Reducción de emisiones, consumo de agua y costes energéticos
Uno de los principales argumentos a favor de la fabricación aditiva es su capacidad para utilizar los materiales de forma más eficiente. Según IDTechEx, las estimaciones disponibles sugieren que determinados procesos aditivos pueden conseguir reducciones de emisiones cercanas al 80 % y ahorros de agua de hasta el 95 % respecto a técnicas convencionales de metalización. Estas cifras dependen del proceso empleado y no deben interpretarse como resultados aplicables automáticamente a cualquier línea de fabricación.
La adopción de tecnologías aditivas también ofrece la posibilidad de rediseñar los procesos productivos. Por ejemplo, algunas aplicaciones podrían sustituir sustratos de mayor coste, como la poliimida, por alternativas más económicas, como el PET. Además, determinados procesos aditivos permiten trabajar a temperaturas inferiores, lo que puede disminuir tanto el consumo energético como los costes operativos. Estas ventajas adquieren especial relevancia en un sector cuya demanda de energía, materiales y agua continúa creciendo.
La rentabilidad sigue siendo el principal obstáculo
Pese a sus beneficios ambientales, la fabricación aditiva todavía encuentra dificultades para competir con los procesos industriales establecidos. IDTechEx señala que existe un interés creciente entre empresas europeas y estadounidenses por adoptar métodos de producción más sostenibles. Sin embargo, ese interés no siempre se traduce en decisiones de compra cuando las nuevas tecnologías no alcanzan costes comparables a los de los procesos convencionales. La implantación de una línea de fabricación aditiva puede requerir inversiones importantes en equipos e infraestructura. Además, los procesos sustractivos actuales cuentan con décadas de optimización y economías de escala difíciles de igualar. Por tanto, la reducción del impacto ambiental debe acompañarse de mejoras en productividad, rendimiento de fabricación y competitividad económica.
El rendimiento de producción debe acercarse al 96 %
Otro desafío importante es el porcentaje de productos fabricados correctamente. Según las entrevistas realizadas por IDTechEx, algunos procesos de electrónica impresa todavía presentan rendimientos inferiores a los de las tecnologías convencionales. La consultora recoge el caso de una empresa de electrónica impresa cuyo rendimiento actual se sitúa alrededor del 75 %. Para alcanzar una competitividad económica comparable, esta compañía considera necesario aproximarse al 96 %, una cifra habitual en procesos sustractivos consolidados. La diferencia representa un obstáculo importante en mercados donde los costes de fabricación son determinantes. A ello se suma la dificultad de producir dispositivos multicapa complejos mediante determinadas tecnologías aditivas. Estas limitaciones hacen que la fabricación aditiva resulte, por ahora, más adecuada para aplicaciones específicas que para sustituir de forma generalizada la producción convencional de electrónica de consumo.
RFID, electrónica flexible y sensores: las primeras oportunidades
IDTechEx identifica varias aplicaciones en las que la fabricación aditiva podría encontrar oportunidades comerciales a corto plazo. Entre ellas destacan las etiquetas RFID para envases inteligentes, donde pueden resultar ventajosos los procesos de impresión de circuitos relativamente sencillos. También aparecen los dispositivos wearables y los textiles electrónicos, que requieren integrar componentes sobre materiales flexibles. Otro campo de aplicación es el de los sensores desechables y parches médicos, donde el bajo consumo de materiales y el peso reducido pueden aportar ventajas. La fabricación aditiva también resulta interesante para el prototipado rápido y las series de producción pequeñas, ya que puede reducir la necesidad de utillajes y facilitar modificaciones de diseño. En cambio, IDTechEx considera que competir con la fabricación convencional de dispositivos electrónicos multicapa y grandes volúmenes seguirá siendo complicado a corto y medio plazo.
La fabricación sustractiva también puede mejorar su sostenibilidad
El informe subraya que la fabricación aditiva no es la única alternativa para reducir el impacto ambiental de la industria electrónica. Los procesos convencionales también pueden mejorar mediante tecnologías de recuperación y regeneración de productos químicos. La regeneración de agentes de ataque químico, por ejemplo, permite reducir el consumo de sustancias y la generación de residuos. IDTechEx también menciona desarrollos como los de DP Patterning, que trabaja en procesos de metalización sustractiva sin agentes de ataque químico para circuitos impresos flexibles. Estas soluciones muestran que la evolución hacia una fabricación electrónica más sostenible puede combinar diferentes tecnologías, en lugar de depender exclusivamente de los procesos aditivos.
El crecimiento de los residuos electrónicos aumenta la presión sobre la industria
La sostenibilidad de la fabricación electrónica está adquiriendo mayor importancia debido al aumento de la demanda de dispositivos y componentes. IDTechEx señala que el volumen mundial de residuos electrónicos podría superar los 96 millones de toneladas en 2037. La consultora también destaca el elevado consumo de recursos asociado a la fabricación de semiconductores. Según los datos recogidos en su informe, esta actividad utiliza actualmente cerca de 200.000 millones de kWh de energía y un billón de litros de agua al año. En este contexto, las tecnologías de fabricación más eficientes pueden contribuir a reducir el consumo de recursos y mejorar la resiliencia de las cadenas de suministro.
Fuente: comunicado de IDTechEx, Can Additive Manufacturing Deliver for Electronics?, publicado el 27 de octubre de 2026
