La familia de sensores Aura, disponible en versiones de 30 µm, 80 µm y 200 µm, es 12 veces más sensible que los APD InGaAs tradicionales y extiende el alcance y la precisión de los sistemas IR hasta en un 50 % para una potencia láser determinada. Alternativamente, para un mismo alcance, se necesita una potencia láser significativamente menor, lo que reduce los costes del sistema hasta en un 40 % y el tamaño y peso hasta en un 30 %, en parte gracias a una gestión térmica más sencilla. Los sensores están diseñados para telémetros láser profesionales, equipos de prueba de fibra óptica (OTDR), LiDAR de largo alcance y comunicaciones ópticas en espacio libre. En todas estas aplicaciones, el uso de 1550 nm garantiza un funcionamiento seguro para los ojos, eliminando una de las mayores desventajas de los sistemas IR de 905 nm.
Los APD Aura pueden operar a temperaturas de hasta +85 °C con una degradación mínima del rendimiento, lo que supera significativamente a los sensores tradicionales. Ofrecen un alto rango dinámico y una rápida recuperación frente a señales reflejadas potentes para minimizar las zonas muertas en aplicaciones OTDR, donde de otro modo los fallos cercanos al instrumento podrían pasar desapercibidos. Su alta sensibilidad permite además una mayor resolución para detectar incluso pequeños defectos en redes de fibra óptica y objetos diminutos con baja reflectividad en aplicaciones de medición de distancia y LiDAR. Estas ventajas también se aplican a las nuevas tecnologías de fibra de núcleo hueco (HCF), que prometen hasta un 47 % más de velocidad de datos y una latencia significativamente menor que las redes actuales.
Los APD InGaAs sin ruido Aura están diseñados conforme a MIL-STD-883, están cualificados según Telcordia GR-468 y son reemplazos directos de componentes existentes en encapsulado de montaje superficial o TO, lo que permite actualizar sistemas actuales de forma inmediata.
La tecnología APD InGaAs sin ruido se desarrolló mediante la incorporación de una aleación de antimonio al proceso de fabricación de semiconductores compuestos. Los dispositivos resultantes funcionan con una ganancia interna de hasta 120, lo que permite detectar incluso las señales más pequeñas por encima del nivel de ruido.
